Putting on the Ritz | FRAN SILVESTRE ARQUITECTOS™

Una llamativa mezcla de paredes negras y brillantes y luz blanca, Vegamar Selección, una boutique de vino en una exclusiva calle comercial en Valencia, España, recibió un tratamiento elegante por el arquitecto Fran Silvestre y el diseñador de interiores Andrés Alfaro Hofmann para satisfacer la ambición del cliente de lograr una imagen de sofisticación y calidad.

La bodega Vegamar, de 15 años, ubicada a 65 km al interior de Valencia, buscaba una mayor visibilidad en la ciudad para exponer una nueva línea de vinos selectos. En lugar de una tienda convencional de vinos, ellos querían un lugar para llevar a clientes y ofrecer catas de vinos, venderlos junto con otros productos y servir tapas gourmet ligeras a la hora de la comida. Situada pared con pared con joyerías lujosas y tiendas de moda, Vegamar Selección adopta una aproximación de gama-alta de venta similar, con un servicio personalizado y solamente unas cuantas muestras de botellas a la vista.

El equipo de diseño en Valencia buscó incrementar la sensación de escala en el espacio de 120 metros cuadrados exagerando la profundidad del largo y estrecho espacio de venta de la entrada proyectando la vista del visitante hacia un espacio más ancho al fondo, donde se realizan las catas de vinos, las reuniones de negocios y las tapas. Para ello, forraron las paredes laterales que flanquean la calle de acceso con una sucesión de armarios negros brillantes interrumpidos por mostradores en gris claro. Estos se contornean con tiras LED empotradas que iluminan los bordes del suelo y el techo, así como los mostradores. Un haz central de fluorescentes lineales, ubicados dentro de un surco a lo largo del techo, acentúa la profundidad.
Los armarios están hechos de paneles de DM con un acabado lacado pulido. (Los diseñadores plantearon originalmente vidrio negro, pero el presupuesto de 1000€/m2, incluyendo las instalaciones, no lo permitieron.) Según los arquitectos, la superficie oscura y radiante multiplica los reflejos “disolviendo los límites de la tienda y haciendo referencia al color de los vinos que se exponen.” En contraste, el suelo laminado con aspecto de madera y los mostradores son de un tenue color gris plateado y el techo es blanco.

El drama de converger líneas de luz encuentra un punto de atención en la pared del fondo, donde un panel de Plexiglas translúcido, retroiluminado por tubos fluorescentes, emite reflejos desclumbrantes a través del espacio y traza la silueta de la zona de degustaciones anexa: una fila de taburetes contra un mostrador flotante hecho del mismo material de vidrio acrílico translúcido. Una franja de espejo en la parte superior de la pared, justo encima del panel iluminado, refleja el haz del luz del techo, permitiéndolo que continúe hacia el infinito.

A un lado de este área del fondo, los accesos a los servicios y a una pequeña cocina con un mostrador de servicio se esconden casi sin interrupciones en la pared negra. En frente, una columna exenta con una mesa en voladizo a un lado ofrece un espacio más generoso para la degustación y para las reuniones. Mostradores refrigerados para el jamón y otras especialidades, y una pantalla de proyección para vídeos promocionales sobre la bodega, se ubican más allá de la mesa.

Silvestre y Alfaro Hofmann coordinaron su trabajo con los diseñadores gráficos Nacho Laverna y Alberto Cienfuegos, que desarrollaron los embalajes de los productos de la empresa, usando tonos oscuros y minimalistas similares, de tal manera que incluso las botellas de vino se mantienen al margen de la experiencia espacial. Una pequeña zona de caja en la parte frontal de la tienda incluye cajones a medida para albergar las bolsas especiales diseñadas por Lavernia & Cienfuegos.

Vegamar Selección es lo inverso a la Casa del Atrio de Silvestre, enfrentándose a la oscuridad de un interior comercial en lugar del brillante resplandor de un patio mediterráneo. De todas formas, ambos proyectos muestran el interés de Silvestre de integrar los detalles funcionales como puertas o mostradores en un juego formal que lo abarca todo. Como en sus diseños de casas (siempre realizados con Alfaro Hofmann como consultor para interiores y mobiliario), el protagonismo que Silvestre otorga al impacto visual de las superficies aparentemente pulidas y pintadas sin desperfectos sobre otras cualidades como la textura o la riqueza espacial, reflejan las aspiraciones de sus clientes, compartiendo con ellos una particular idea de glamour. En el caso de Vegamar, Silvestre apunta que la empresa era previamente conocida por un vino de mesa, vendido principalmente a restraurantes locales, y su nuevo punto de venta representa una apuesta para atraer a una clientelea más exigente.

Como los creadores de las películas de la década de los años 30 de Fred Astaire y Ginger Rogers, con sus lustrosos decorados Art Deco filmados en blanco y negro, Silvestre y Alfaro Hofmann han otorgado a Vegamar ese punto de clase, una versión arquitectónica de “Top Hat, White Tie and Tails.”

Por David Cohn

Comentarios

Entradas populares